Introducción


                                           

                                         Introducción

Puedo decir con franqueza que no sabía que nombre ponerle a este "Blog". Lo digo en comillas porque más que un recuento de mi vida o una serie de consejos, este va a ser básicamente un espacio en donde escriba lo que se me ocurra, sin limitaciones ni reglas, que para eso tengo el colegio. 

Mejor me presento. Mi nombre es Pascual, pero me dicen Cali, he ahí la razon detrás del nombre del sitio. Sí, no tengo mucha creatividad y la mitad de las ideas que quise ponerle al sitio ya estaban tomadas. Por lo menos suena mejor que "gringo escribe", idea original que, afortunadamente, no atiné a colocar por una razón de la que no me acuerdo pero que fue suficientemente importante como para sacarme del computador en ese momento. 

Como pueden deducir del ejemplo anterior, tengo pésima memoria, lo que me ha conferido un afán por sacar fotos, escribir o grabar los pensamientos que me lleguen y, en un todo, ser un poco adicto a los recuerdos. Odio olvidar ideas, de hecho, porque sé que soy muy proclive a olvidarlas. En cualquier caso, una de las cosas que más me fascinan de la escritura es el hecho de que toda una realidad, todo un universo dentro de la mente de una persona puede no solo plasmarse, generar una emoción o incluso un impacto en la vida de cientas o miles de personas. 

Por último, además, quería terminar con una "mini biografía", si se le puede llamar de alguna forma.

Cuando pequeño, como tanta otra gente creativa, era muy introvertido. Leía libros por una parte muy considerable de mi tiempo libre; recreos, en el auto, a veces incluso cuando caminaba, lo que quizás generó más de un estúpido accidente.
Pero en el fondo, leía para evadir la realidad. Leía para evadirme de la realidad, porque por buena parte de mi vida estaba inconforme. Inconforme porque no era como los demás, inconforme por más de un intento fallido de conquistar a una niña, inconforme por mil y una razones que se me hacen tan weonas, que prefiero ni acordarme.
Sin embargo, estoy feliz por todo eso. ¿Por qué? Se preguntarán ustedes. Al fin y al cabo, tenía ataques de ansiedad y pena que me llegaban sin saber por qué, o que al menos mi inconsciente hacía el trabajo de nublar mi visión mejor que ninguna droga o distracción y sencillamente me hacía olvidar la razón; no así la sensación.
Pero la razón es simple. Fue mediante mi principal distracción, los libros, que pude descubrir lo que más amo en este mundo: la escritura.
A pesar de que no sabía muchas veces el significado de las palabras o incluso de qué se trataba la trama del libro en cuestión, sí llegué a ampliar mi léxico a una edad muy temprana. Sí logré imaginar un mundo entero a mi alrededor, que si bien solía estar influenciado por películas (sobre todo películas de guerra gringas, por influencia de mi padre) fue sin dudas gatillado por lo que leía que fui capaz de imaginar tantas cosas.
Me cuesta creer que me tomó más de siete años escribir por primera vez. Pero tan agradecido de haber encontrado lo que más me apasiona, que si fuese creyente le daría gracias a Dios. Supongo que le tengo que agradecer al universo por la serie de eventos que me llevó finalmente a escribir, a crear lo que nadie antes a creado y, ojalá, algún día poder distraer a algún niño que, al igual que yo en un momento, necesitará las letras para hacer crecer su mundo interior.

Comentarios

  1. Cali, encuentro que es una idea la raja para compartir tu arte ;)

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